Los perfumes árabes a menudo se construyen alrededor de ingredientes centrales que son muy diferentes a los que se usan en la perfumería occidental.

Oud:
El oud es el "oro líquido" o la "joya de la perfumería".
Es una resina rara y preciada que se forma en ciertos árboles de agar infectados.
Su aroma es profundo, complejo y a menudo se describe como ahumado, amaderado, dulce o incluso terroso.
El oud le da al perfume un carácter misterioso y una gran profundidad.
"Nuestro perfume con oud no es solo una fragancia, es una experiencia olfativa que te transporta a un bosque ancestral."

Ámbar:
El ámbar como un ingrediente que añade calidez y sensualidad.
Su aroma es dulce, resinoso y ligeramente empolvado.
Es conocido por su capacidad para "abrazar" a otros aromas y darles una base suave y duradera.
Es el corazón cálido del perfume, el ingrediente que hace que la fragancia se sienta acogedora y reconfortante.

Almizcle:
El almizcle (musk) es un ingrediente base que aporta una sensualidad sutil y limpia.
Es un aroma que "se funde con la piel", creando una fragancia personal y única.
A menudo se usa para redondear los perfumes y darles un toque de suavidad y elegancia.